miércoles, 9 de diciembre de 2009

Dos viejos amigos cumplen el sueño de correr un Dakar


A diferencia de otras tripulaciones, Rafael Sánchez y Cristian Lusardi se conocen desde mucho: más de 15 años. Ahora, con experiencia en campeonatos off-road, se darán el gusto de estar en el rally más difícil del mundo a bordo de una Hyundai Santa Fe.

Correr un Rally Dakar puede poner a prueba la fortaleza de más de una relación. Los competidores deben soportar –dentro de la cabina- dos semanas con jornadas agotadoras, altísimo calor, y sobreponerse a los errores que se cometen cuando el cansancio acumulado empieza a ganarle a la concentración. En ese contexto, Rafael Sánchez (piloto) y Cristian Lusardi (navegante) contarán con una pequeña pero importante carta: una amistad construida durante 15 años y que les servirá de mucho para enfrentar, desde el 1 de enero y a bordo de una Hyundai Santa Fe con apoyo oficial, la prueba off-road más difícil del mundo.

Los primeros encuentros entre ambos fueron a principios de la década pasada. Con su primer todo terreno, el ahora navegante tomó contacto con un campo de pruebas –propiedad de Sánchez- en el cual se castigaba cada fin de semana a ese tipo de vehículos. Junto a otros fanáticos, se fue consolidando un grupo que participó en muchas travesías off-road y viajes solidarios.

Con el paso del tiempo, Sánchez –44 años, actualmente vinculado al automovilismo como organizador de eventos y pruebas de manejo- y Lusardi -47, entrenador de rugby juvenil en San Cirano y empresario- decidieron llevar esa amistad y pasión por los 4x4 al terreno competitivo. Así, participaron en cuatro ediciones del exigente "Por las Pampas Rally" y en varias fechas del Campeonato Argentino de Cross Country.

Ahora les llegará una prueba de fuego: el Dakar 2010 Argentina-Chile. Lo harán con el bautizado "Hyundai Argentina Dakar Team", a bordo de una Santa Fe con, según explican, un 90 por ciento de sus piezas originales y apoyo de la filial local de la marca. El vehículo fue armado cuando tenía apenas 50 kilómetros encima. La motorización es estándar y las principales modificaciones están en las suspensiones y sistemas de seguridad (jaula, butacas, cinturones, cortacorriente, etc.) que exige la Federación Internacional del Automovilismo (FIA).

El objetivo, como para muchos otros equipos, no será pelear por la punta, sino completar el Dakar, algo que logra poco más de un tercio de los que largan. "El plan es terminar la carrera y poder demostrar la confiabilidad del vehiculo. Para nosotros terminar será como ganar. Sabemos que no es fácil, pero creemos que nada se define hasta la última etapa. Hay que cuidar la máquina y estar concentrados", relató Lusardi a Clarín.com.

"De todas formas, el sólo hecho de correr el Dakar es un sueño que se nos hace realidad. El otro objetivo es estar entre los primeros argentinos en terminar la prueba en la categoría autos", expresó el navegante, quien consideró que entre los puntos fuertes como binomio están "los años de relación con Rafael y la experiencia en todo tipo de terrenos y en carreras de larga duración. Los puntos flojos, si los hay, los vamos a descubrir en el camino". Por estos días, el equipo se encuentra trabajando fuerte para terminar todo a tiempo. La asistencia en carrera estará compuesta por un camión taller, dos camionetas –una de rescate- y seis personas, entre mecánicos y responsables de logística.

Por: Ariel González Mouls. De la Redacción de Clarín.com

1 comentario:

INGENIERO dijo...

Como van despues de la 7° etapa? Siguen en carrera? En las clasificaciones de la pagina del Dakar no los encuentro. Alguien me puede dar información actualizada? Desde ya gracias. Saludos