jueves, 3 de noviembre de 2011

DAKAR 2012: LOS PILOTOS EUROPEOS PARTICIPARON DE UN SEMINARIO DICTADO POR LA ASO



Los organizadores del Dakar recibieron el fin de semana pasado en París, a unos cuarenta pilotos para un curso de formación de un día. Los pilotos sudamericanos por su parte lo harán el próximo 12 de noviembre en Buenos Aires.

Para muchos pilotos, el Dakar representa el reto de su vida. Pero para todos es una cita preparada a conciencia, que puede terminar de manera prematura si se comenten errores que hubieran podido evitarse.

Para optimizar las posibilidades de éxito en la aventura, desde hace varios años, los equipos del rally organizan cursos destinados, sobre todo, a los participantes principiantes. Se trata de enseñar con todo lujo de detalles las precauciones necesarias y de hacerse una idea real de lo que es un día de carrera en el Dakar. El fin de semana pasado, unos cuarenta participantes asistieron en París a una sesión europea de formación. Entre ellos se encontraba Benjamín Slocum, quien comprendió perfectamente la necesidad de esta entrada en materia teórica. Este copiloto americano, para quien será su primer Dakar, saldrá con Rill Robb y no dudó en hacerse el viaje desde Detroit para escuchar los consejos de David Castera y de Etienne Lavigne.

Los pilotos y los equipos de Hungría, Holanda o Italia aprendieron muchísimas cosas. Philippe Dalbon y su copiloto Bruno Mennesson hicieron un primer trayecto de enlace Burdeos-París para meterse de lleno en el ambiente del rally: “No he querido perderme esta oportunidad para recabar información pues creo que es primordial cuando se participa por primera vez", explica Philippe. "El programa del día estuvo bien cargado, y tomamos muchos apuntes. Hay que conocer todos los detalles sobre, por ejemplo, la condiciones de descalificación.

Es indispensable, incluso si leemos el reglamento. No podemos fracasar en esta aventura por una tontería”. Por su parte, Ales Loprais, que acaba de ganar el Silk Way Rally, tiene más experiencia, pero también es muy puntilloso y viajó a París.

El piloto checo ya no necesita lecciones para abordar la carrera, pero quería acompañar al equipo novicio que ocupará la cabina del otro camión Tatra inscrito, y que se encargará de darle una asistencia rápida. Es evidente que este año no se deja nada al azar para conseguir el título.